lunes, 16 de mayo de 2016

Creación literaria por y para niños de Infantil (modificación)

Creación literaria por y para los niños de Infantil.

¡Hola a todos! Una vez leído y aprendido las diferentes estrategias que existen sobre la creación literaria con y para los niños de infantil, he creado tres textos.

¡A ver que os parecen!

CREACIÓN EN PROSA:

Para crear el primer cuento en prosa, he tenido en cuenta que la estructura fuera lineal, cercana y reiterativa. La historia tiene personajes claramente identificables para el niño, y creo que aporta cierto elemento exótico al estar ambientada en el mar, que siempre le da un punto atractivo al ser un elemento muy cercano, pero a la vez tan inmenso que es imposible conocer todo lo que el mar alberga.

He intentado crear un vocabulario adecuado para los niños de 4-5 años que es la edad en la que me baso, puesto que en esta edad aún son egocéntricos pero ya saben ponerse en el lugar del otro, comprenden cuentos sencillos y aún buscan tener el protagonismo y ser distintos. Por eso creo, que se pueden sentir identificados con la historia, porque lo que al final viene a contar es la búsqueda de la diferencia con el resto.

Para elaborar el cuento, he necesitado cartulina color crema, lápiz y rotulador. El tiempo de elaboración fue más o menos de unos 35 minutos.

El cuento se titula: "El barquito y su bandera"


"Un barquito de papel navegaba sobre el mar, junto a otros barquitos como él."


"Un día, el barquito comenzó a pensar qué hacer para ser distinto a ellos..."



"Pensó que con unos remos lo lograría, pero pesaban tanto que lo único que conseguía era hundirse y no flotar."


"Probó con un ancla que asomaba por la borda, pero el barquito de papel no quería parar, sólo conseguir ser diferente para poder surcar el mar, sin que le confundieran con nadie más"


"¡De repente tuvo una idea! Alzó una bandera roja que se veía desde lejos."



"¡Ya todos sabían quién era! Y el pequeño barco de papel, surcó los mares feliz viendo como su bandera roja ondeaba por encima de las olas."



Para completar la actividad, una vez visto el cuento, daría a cada niño del aula un trozo de papel para construir juntos nuestro barco, y que cada cual lo decorara a su gusto.


CREACIÓN EN VERSO:

Para la creación en verso, he elegido un poema sobre una canción. Para ello, me he basado en una canción muy popular y conocida por todos:

"Caracol, col, col,
saca los cuernos al sol,
que tu padre y tu madre
ya los sacó,
caracol, col, col."

Me he fijado en sus versos y he cambiado la letra contando con el ritmo de la música. Esta creación cuenta con rima por exigencia de la canción, y es la siguiente:

"Flor, flor, flor,
saca los pétalos al sol,
que cuánto más te riegan,
te haces más mayor,
flor, flor, flor."

Esta canción la utilizaría con niños de 2-3 años, puesto que es cortita y fácil de memorizar. Los niños en esta edad empiezan a enriquecer su vocabulario y la rima y las canciones favorece ese desarrollo.


CREACIÓN DRAMÁTICA:

Por último, para la creación dramática, me he basado en una de las técnicas que se utilizan para la creación en prosa, y es la de "historias en primera persona". Creo que se puede utilizar cualquier elemento cotidiano que tengamos en el aula o en casa para elaborar una pequeña obra, en la que fluya un diálogo que sea interesante para los niños.

En las historias en primera persona, cualquier elemento puede contar a los niños cómo es su día a día, cómo se siente, y para ellos, dar vida a un objeto que ven a diario es algo muy mágico que les va a fascinar.

Para esta creación, me baso en la edad de 5-6 años, puesto que los niños están en un momento evolutivo de máxima curiosidad, en el que necesitan saber el por qué de todo. Por ello, considero que dar vida a un objeto les va a generar un montón de intriga y ganas de saber y conocer, haciendo que se introduzcan de lleno en la historia.

El objeto con el que empezamos la historia es una vela.


"Una noche Juan, se despertó y salió de la cama en busca de un vaso de agua, cuando al pasar por el salón, vio que la vela que su mamá siempre dejaba encendida se había apagado. Juan muy extrañado preguntó:

-¿Cómo es posible que te hayas apagado si tu siempre estás luciendo?

La vela, miró a Juan y le dijo:
- Es que tu mamá, dejó la ventana un poco abierta, vino un fuerte viento y mi llama se apagó.

Juan se quedó un poco sorprendido y mirando fijamente a la vela dijo:
-Ohhh, ¿y ahora tienes frío?

La vela conmovida por la preocupación del niño, le explicó:
-Un poco, a mi me gusta mucho más estar encendida, siento mucho calorcito y mi cuerpo se derrite.

A Juan le venían mil preguntas a la cabeza..
-¿Y te duele?

La vela veía la ternura en los ojos del pequeño...
- Noo, no duele nada, siento cosquillitas por toda mi cera, ¿a ti te gustan las cosquillas Juan?

Juan se echó a reír y dijo:
-¡Me encantan las cosquillas! Mi mamá me las hace siempre antes de dormir.

La vela sonrió, entendía perfectamente como se sentía Juan...
-Pues así me siento yo. Además cuando estoy encendida puedo ver un montón de cosas.

La curiosidad de Juan cada vez era mayor:
-¿Y qué es lo que más te gusta ver?

La vela emocionada dijo:
- Me encanta que me pongan en una tarta cuando es tu cumpleaños, y ver tu cara cuando vas a soplar mi vela.

De repente Juan se dio cuenta de todas las veces que la vela había estado en su día más especial.
- Es verdad, ¡tú siempre estás en mi cumpleaños!

Y la vela le recordó lo importante que es que ella esté allí.
- Claro, por eso cuando me soplas soy capaz de hacer que tus deseos se cumplan.

Juan estaba muy contento, pero con un gran bostezo se dio cuenta de que el sueño se estaba apoderando de él, por ello dijo a la vela:
- ¡Qué bien! ¿Quieres que le diga a mi mamá que te encienda?

La vela que se dio cuenta del sueño que tenía Juan le dijo:
- Sí, dile que me vuelva a encender que tengo mucho frío.

Juan se acercó a la vela y muy bajito la dijo:
- Ahora se lo digo, buenas noches vela.

La vela, miro por última vez con cariño al niño y le dijo:
- Buenas noches, Juan."

viernes, 6 de mayo de 2016

Creación literaria por y para los niños de Infantil.

¡Hola a todos! Una vez leído y aprendido las diferentes estrategias que existen sobre la creación literaria con y para los niños de infantil, he creado tres textos.

¡A ver que os parecen!

CREACIÓN EN PROSA:

Para crear el primer cuento en prosa, he tenido en cuenta que la estructura fuera lineal, cercana y reiterativa. La historia tiene personajes claramente identificables para el niño, y creo que aporta cierto elemento exótico al estar ambientada en el mar, que siempre le da un punto atractivo al ser un elemento muy cercano, pero a la vez tan inmenso que es imposible conocer todo lo que el mar alberga.

He intentado crear un vocabulario adecuado para los niños de 4-5 años que es la edad en la que me baso, puesto que en esta edad aún son egocéntricos pero ya saben ponerse en el lugar del otro, comprenden cuentos sencillos y aún buscan tener el protagonismo y ser distintos. Por eso creo, que se pueden sentir identificados con la historia, porque lo que al final viene a contar es la búsqueda de la diferencia con el resto.

Para elaborar el cuento, he necesitado cartulina color crema, lápiz y rotulador. El tiempo de elaboración fue más o menos de unos 35 minutos.

El cuento se titula: "El barquito y su bandera"


"Un barquito de papel navegaba sobre el mar, junto a otros barquitos como él."


"Un día, el barquito comenzó a pensar qué hacer para ser distinto a ellos..."



"Pensó que con unos remos lo lograría, pero pesaban tanto que lo único que conseguía era hundirse y no flotar."


"Probó con un ancla que asomaba por la boda, pero el barquito de papel no quería parar, sólo conseguir ser diferente para poder surcar el mar, sin que le confundieran con nadie más"


"¡De repente tuvo una idea! Alzó una bandera roja que se veía desde lejos."



"¡Ya todos sabían quién era! Y el pequeño barco de papel, surcó los mares feliz viendo como su bandera roja ondeaba por encima de las olas."



Para completar la actividad, una vez visto el cuento, daría a cada niño del aula un trozo de papel para construir juntos nuestro barco, y que cada cual lo decorara a su gusto.


CREACIÓN EN VERSO:

Para la creación en verso, he elegido un poema sobre una canción. Para ello, me he basado en una canción muy popular y conocida por todos:

"Caracol, col, col,
saca los cuernos al sol,
que tu padre y tu madre
ya los sacó,
caracol, col, col."

Me he fijado en sus versos y he cambiado la letra contando con el ritmo de la música. Esta creación cuenta con rima por exigencia de la canción, y es la siguiente:

"Flor, flor, flor,
saca los pétalos al sol,
que cuánto más te riegan,
te haces más mayor,
flor, flor, flor."

Esta canción la utilizaría con niños de 2-3 años, puesto que es cortita y fácil de memorizar. Los niños en esta edad empiezan a enriquecer su vocabulario y la rima y las canciones favorece ese desarrollo.


CREACIÓN DRAMÁTICA:

Por último, para la creación dramática, me he basado en una de las técnicas que se utilizan para la creación en prosa, y es la de "historias en primera persona". Creo que se puede utilizar cualquier elemento cotidiano que tengamos en el aula o en casa para elaborar una pequeña obra, en la que fluya un diálogo que sea interesante para los niños.

En las historias en primera persona, cualquier elemento puede contar a los niños cómo es su día a día, cómo se siente, y para ellos, dar vida a un objeto que ven a diario es algo muy mágico que les va a fascinar.

Para esta creación, me baso en la edad de 5-6 años, puesto que los niños están en un momento evolutivo de máxima curiosidad, en el que necesitan saber el por qué de todo. Por ello, considero que dar vida a un objeto les va a generar un montón de intriga y ganas de saber y conocer, haciendo que se introduzcan de lleno en la historia.

El objeto con el que empezamos la historia es una vela.


"Una noche Juan, se despertó y salió de la cama en busca de un vaso de agua, cuando al pasar por el salón, vio que la vela que su mamá siempre dejaba encendida se había apagado. Juan muy extrañado preguntó:

-¿Cómo es posible que te hayas apagado si tu siempre estás luciendo?

La vela, miró a Juan y le dijo:

- Es que tu mamá, dejó la ventana un poco abierta, vino un fuerte viento y mi llama se apagó.
-Ohhh, ¿y ahora tienes frío?
-Un poco, a mi me gusta mucho más estar encendida, siento mucho calorcito y mi cuerpo se derrite.
-¿Y te duele?
- Noo, no duele nada, siento cosquillitas por toda mi cera, ¿a ti te gustan las cosquillas Juan?
-¡Me encantan las cosquillas! Mi mamá me las hace siempre antes de dormir.
-Pues así me siento yo. Además cuando estoy encendida puedo ver un montón de cosas.
-¿Y qué es lo que más te gusta ver?
- Me encanta que me pongan en una tarta cuando es tu cumpleaños, y ver tu cara cuando vas a soplar mi vela.
- Es verdad, ¡tú siempre estás en mi cumpleaños!
- Claro, por eso cuando me soplas soy capaz de hacer que tus deseos se cumplan.
- ¡Qué bien! ¿Quieres que le diga a mi mamá que te encienda?
- Sí, dile que me vuelva a encender que tengo mucho frío.
- Ahora se lo digo, buenas noches vela.
- Buenas noches, Juan."

La hora del cuento (modificada)

Cuenta Cuentos

¡Hola a todos! Hace un par de semanas asistí a la clase de Literatura Infantil en La Salle y en ella tuve la oportunidad de poder realizar un cuenta cuentos con dos de mis compañeras de clase. Cada una, elegimos una manera de contar un cuento, bien leído, bien narrado (con el cuento como soporte) o cuenta cuentos, que consiste en contar un cuento sin más apoyo que nuestra voz y nuestros gestos. Yo decidí contarlo sin tener el soporte del libro delante, es decir, a modo de cuenta cuentos.

Yo elegí el cuento de "La pequeña oruga glotona" para contárselo a mis compañeras. Es un cuento que me gusta mucho y que desde mi experiencia como educadora, sé que encanta a los niños. Es un libro que fluye muy fácilmente y que utiliza elementos claramente identificables para los niños (una oruga, diferentes frutas, diferentes tipo de comida y finalmente una mariposa), por lo que les resulta sencillo imaginar sin necesidad de estar viendo las ilustraciones. Aún así, a la hora de interactuar con los niños es importante explicarles en que va a consistir esa interactuación antes, durante y después de la narración.



La edad de los niños a los que les contaría el cuento sería de 3-4 años, puesto que son totalmente capaces de seguir una historia con un hilo conductor. A esta edad en los niños brota la imaginación por todos los poros de su piel y son capaces de transportarse a un lugar sin necesidad de verlo. Si les contamos el cuento envuelto en un clima apropiado, con un tono de voz apropiado y apoyándonos en el lenguaje gestual, ellos son capaces de disfrutar cuentos tan bonitos como este sin necesidad de tenerlo delante.

La idea de compartir este taller con otras compañeras es muy enriquecedora, puesto que te ayuda a darte cuenta de fallos que puedes cometer y que tú misma pasas por alto. Por ejemplo, mis compañeras Jenni y Veva me sugirieron que llevara un ritmo más lento a la hora de ir contando el cuento, puesto que muchas veces tenemos tendencia a coger carrerilla. Me dijeron que las gustó mucho que me apoyara en los gestos de mis manos para acompañar mis palabras. Y como idea, me aconsejaron finalizar mi cuento con una canción sobre una mariposa.



Esta actividad me ha ayudado a romper mi timidez a la hora de contar un cuento con público adulto y a poder hablar sobre consejos para mejorar mis técnicas.

NOTA: Este libro no es el más adecuado para hacer un cuentacuentos. Es ideal para leerlo y/o para realizar una narración con libro si los niños son muy pequeños.

miércoles, 20 de abril de 2016

Cuenta Cuentos

¡Hola a todos! Hace un par de semanas asistí a la clase de Literatura Infantil en La Salle y en ella tuve la oportunidad de poder realizar un cuenta cuentos con dos de mis compañeras de clase. Cada una, elegimos una manera de contar un cuento, bien leído, bien narrado (con el cuento como soporte) o cuenta cuentos, que consiste en contar un cuento sin más apoyo que nuestra voz y nuestros gestos.

Yo elegí el cuento de "La pequeña oruga glotona" para contárselo a mis compañeras. Es un cuento que me gusta mucho y que desde mi experiencia como educadora, sé que encanta a los niños. Es un libro que fluye muy fácilmente y que utiliza elementos claramente identificables para los niños (una oruga, diferentes frutas, diferentes tipo de comida y finalmente una mariposa), por lo que les resulta sencillo imaginar sin necesidad de estar viendo las ilustraciones.



La edad de los niños a los que les contaría el cuento sería de 3-4 años, puesto que son totalmente capaces de seguir una historia con un hilo conductor.

La idea de compartir este taller con otras compañeras es muy enriquecedora, puesto que te ayuda a darte cuenta de fallos que puedes cometer y que tú misma pasas por alto. Por ejemplo, mis compañeras Jenni y Veva me sugerieron que llevara un ritmo más lento a la hora de ir contando el cuento, puesto que muchas veces tenemos tendencia a coger carrerilla. Me dijeron que las gustó mucho que me apoyara en los gestos de mis manos para acompañar mis palabras. Y como idea, me aconsejaron finalizar mi cuento con una canción sobre una mariposa.



Esta actividad me ha ayudado a romper mi timidez a la hora de contar un cuento con público adulto y a poder hablar sobre consejos para mejorar mis técnicas.

martes, 5 de abril de 2016

Toda clase de pieles. Los hermanos Grimm (modificación)

Toda clase de pieles. Los hermanos Grimm

Érase una vez, en un país muy lejano rodeado de árboles frutales y cascadas de agua clara, un reino en el que vivían felices y enamorados, un rey y su amada esposa la reina.

Tanto amor dio como fruto una hermosa niña, a la que llamaron Diana y que hizo las delicias de todo el reino, puesto que era muy guapa y alegre. Tanto que su madre, fue sucumbida por los celos y abandonó a su marido y a su hijita, en busca de un sitio donde ella pudiera ser la más admirada.

Antes de marcharse, se acercó a la cama de su hija, y depositó debajo de su almohada un pequeño cofre que contenía una medalla con tres colgantes: un anillo de oro, una medallita de la Virgen y una rueca de hilar. Después de esto, la reina miró por última vez a la pequeña Diana, y partió en su caballo hacía su vida en solitario.

Pasaron los años, y la pequeña Diana se había convertido en una bella joven, que seguía cautivando a quien la conocía, a todos menos a su padre, que nunca logró perdonar a la princesa que su amada esposa se hubiera marchado. Por lo que un día lleno de rencor, la echó del reino, dándole simplemente una maleta que contenía los vestidos que su madre se había dejado en palacio antes de marchar: un vestido hecho de sol, otro hecho de luna y otro de estrellas.

Diana llorando y totalmente desolada, se encaminó hacía el bosque, pero el frío  no la dejó avanzar mucho al llegar la noche, y desesperada por encontrar un refugió se metió en un taller abandonado.

Cuando abrió la puerta, se encontró, todo tipo de pieles de todos los animales que existían, colgadas en la pared y una tejedora en una esquina. Sabiendo que ya no tenía hogar y que tendría que sobrevivir en el bosque, Diana no se lo pensó un segundo y con todas esas pieles cosió un abrigo enorme, que la serviría para no morir de frío.

A la mañana siguiente, inició su marcha, cargada con su maleta y su enorme abrigo.

Pasaron los días y aprendió a sobrellevar los peligros que aparecían en el bosque, hasta que un día escuchó como se acercaba hacía ella un príncipe montado a lomos de un gran caballo.

La muchacha se asustó, y quiso esconderse refugiándose en su abrigo de toda clase de pieles, pero el príncipe ya la había visto.
- ¿Quién anda ahí? - dijo el príncipe sin dar crédito a lo que tenía delante de sus ojos.
- Me llamo Diana y vivo aquí en el bosque - dijo la chica con un hilo muy fino de voz.
- ¿No tienes hogar?- le dijo el príncipe.
- Este es mi hogar - dijo la chica aterrada.
- Eso no puede ser, tú te vendrás conmigo a palacio, y por cierto, me llamo Javier.

Y conmovido por el miedo que puedo percibir en la chica, el príncipe Javier la ofreció ir a trabajar a su palacio. Diana aceptó y fue la encargada de tejer todos los vestidos y trajes que se necesitaban en el reino, puesto que había llamado mucho la atención el gran abrigo que siempre llevaba encima.

Pasaron los meses y poco a poco, la joven se fue enamorando del príncipe y esos sentimientos causaron en ella, algo que nunca había sentido, una gran timidez que camuflaba escondida debajo de su abrigo.

El príncipe Javier ya cansado de llevar siempre una vida aburrida en el reino, decidió organizar una gran fiesta de disfraces.

Diana, pasó los días tejiendo todo tipo de disfraces, y soñando con poder asistir a la fiesta de la que todo el mundo hablaba.

Llegó el gran día, y el reino se llenó de guirnaldas y serpentina, todo el mundo estaba entusiasmado con la fiesta que el príncipe había planeado y en la plaza del reino comenzó a sonar la alegre música. La gente, comenzó a bailar y a reír, todo era una explosión de color, que no pudo hacer sombra a la joven que apareció con un vestido hecho de sol.

El príncipe no podía creer que hubiera una persona tan hermosa en su reino y quiso conocerla, pero cuando se acercó, la joven Diana, salió corriendo y volvió a esconderse debajo de su abrigo de pieles.

A la semana siguiente, puesto que Javier no había podido quitarse a la joven de la cabeza, organizaron la misma fiesta, esperando la presencia de la chica.

A su vez, Diana, estaba entusiasmada, sabía que el príncipe se había fijado en ella y no quería dejar pasar esa oportunidad, así que para coger más confianza con él, cuando tejió el disfraz que el chico llevaría a la fiesta, metió dentro del bolsillo de su chaqueta, la medallita de la Virgen que su madre la había regalado antes de marcharse.

Cuando el príncipe se puso su disfraz, notó que había algo en su bolsillo, metió la mano y vio que era una pequeña medalla, pero no le dio la menor importancia, puesto que solo pensaba en volver a ver a la joven misteriosa.

Llegó la noche, y efectivamente, como todo el mundo esperaba, la joven reapareció con un precioso vestido hecho de luna. Todo el reino se acercó para intentar conocerla, pero ella sólo tenía ojos para el príncipe, aún así, cuando éste, se abrió paso entre la gente para saludarla, ella presa de la vergüenza y el miedo a ser reconocida, volvió a salir corriendo para esconderse en su abrigo de pieles.

El príncipe Javier desesperado, decidió volver a organizar otra fiesta de disfraces, y al igual que pasó con la anterior, cuando fue a ponerse su disfraz, encontró en el bolsillo una pequeña rueca de hilar. Entonces, se dio cuenta que todo tenía relación y que la única tejedora del reino era quien podía poseer algo así.

Lleno de paciencia, esperó que la joven llegara a la fiesta. Ésta no se hizo esperar y apareció con un precioso vestido hecho de estrellas.

El príncipe, esta vez, no dejo que la joven huyera y cogiéndola del brazo, la llevo hasta uno de los jardines que había alrededor. Allí, el joven sacó el anillo de oro que la madre de Diana la había dejado en el cofre, y la confesó que lo había encontrado en el taller donde la chica trabaja tejiendo. Ella muerta de vergüenza, le confesó que estaba locamente enamorada de él, a lo que el príncipe respondió dándole un beso que selló todo el amor que se sentían. Y vivieron felices y comieron perdices.

REFLEXIÓN PERSONAL:

Este cuento es la adaptación que yo he hecho al cuento original de los hermanos Grimm, titulado "Toda clase de pieles".

He realizado la adaptación pensando en niños de 5-6 años, que ya son grandes conocedores de los cuentos de hadas y están muy familiarizados con los reinos, princesas, príncipes...

He mantenido los estereotipos que considero fundamentales del cuento original, como los tres disfraces, el abrigo de piel, el cofre con los regalos de la madre, la figura del rey, la princesa y el príncipe. He sustituido la muerte de la madre, por un abandono del hogar, ya que no siempre las familias monoparentales se deben a la muerte de alguno de los progenitores.

He intentado mantener el contexto del reino, como un lugar fantasioso lleno de magia, al que a los niños les gusta transportarse. Al igual que los conocidos bailes de los cuentos de hadas, aunque le he hecho una pequeña modificación convirtiéndolo en una fiesta de disfraces.

FUENTES CONSULTADAS:

Labajo, MT. Bloque 2 módulo docente Literatura Infantil.
Labajo. MT. Documentación complementaria bloque 1 Literatura Infantil.

lunes, 21 de marzo de 2016

Toda clase de pieles. Los hermanos Grimm

Érase una vez, en un país muy lejano rodeado de árboles frutales y cascadas de agua clara, un reino en el que vivían felices y enamorados, un rey y su amada esposa la reina.

Tanto amor dio como fruto una hermosa niña, a la que llamaron Diana y que hizo las delicias de todo el reino, puesto que era muy guapa y alegre. Tanto que su madre, fue sucumbida por los celos y abandonó a su marido y a su hijita, en busca de un sitio donde ella pudiera ser la más admirada.

Antes de marcharse, se acercó a la cama de su hija, y depositó debajo de su almohada un pequeño cofre que contenía una medalla con tres colgantes: un anillo de oro, una medallita de la Virgen y una rueca de hilar. Después de esto, la reina miró por última vez a la pequeña Diana, y partió en su caballo hacía su vida en solitario.

Pasaron los años, y la pequeña Diana se había convertido en una bella joven, que seguía cautivando a quien la conocía, a todos menos a su padre, que nunca logró perdonar a la princesa que su amada esposa se hubiera marchado. Por lo que un día lleno de rencor, la echó del reino, dándole simplemente una maleta que contenía los vestidos que su madre se había dejado en palacio antes de marchar: un vestido hecho de sol, otro hecho de luna y otro de estrellas.

Diana llorando y totalmente desolada, se encaminó hacía el bosque, pero el frío  no la dejó avanzar mucho al llegar la noche, y desesperada por encontrar un refugió se metió un taller abandonado.

Cuando abrió la puerta, se encontró, todo tipo de pieles de todos los animales que existían, colgadas en la pared y una tejedora en una esquina. Sabiendo que ya no tenía hogar y que tendría que sobrevivir en el bosque, Diana no se lo pensó un segundo y con todas esas pieles cosió un abrigo enorme, que la serviría para no morir de frío.

A la mañana siguiente, inició su marcha, cargada con su maleta y su enorme abrigo.

Pasaron los días y aprendió a sobrellevar los peligros que aparecían en el bosque, hasta que un día escuchó como se acercaba hacía ella un príncipe montado a lomos de un gran caballo.

La muchacha se asustó, y quiso esconderse refugiándose en su abrigo de toda clase de pieles, pero el príncipe ya la había visto, y conmovido por el miedo que puedo percibir, la ofreció ir a trabajar a su palacio. Diana aceptó y fue la encargada de tejer todos los vestidos y trajes que se necesitaban en el reino, puesto que había llamado mucho la atención el gran abrigo que siempre llevaba encima.

Pasaron los meses y poco a poco, la joven se fue enamorando del príncipe, que ya cansado de llevar siempre una vida aburrida en el reino, decidió organizar una gran fiesta de disfraces.

Diana, pasó los días tejiendo todo tipo de disfraces, y soñando con poder asistir a la fiesta de la que todo el mundo hablaba.

Llegó el gran día, y el reino se llenó de guirnaldas y serpentina, todo el mundo estaba entusiasmado con la fiesta que el príncipe había planeado y en la plaza del reino comenzó a sonar la alegre música. La gente, comenzó a bailar y a reír, todo era una explosión de color, que no pudo hacer sombra a la joven que apareció con un vestido hecho de sol.

El príncipe no podía creer que hubiera una persona tan hermosa en su reino y quiso conocerla, pero cuando se acercó, la joven Diana, salió corriendo y volvió a esconderse debajo de su abrigo de pieles.

A la semana siguiente, puesto que el príncipe no había podido quitarse a la joven de la cabeza, organizaron la misma fiesta, esperando la presencia de la chica.

A su vez, Diana, estaba entusiasmada, sabía que el príncipe se había fijado en ella y no quería dejar pasar esa oportunidad, así que para coger más confianza con él, cuando tejió el disfraz que el chico llevaría a la fiesta, metió dentro del bolsillo de su chaqueta, la medallita de la Virgen que su madre la había regalado antes de marcharse.

Cuando el príncipe se puso su disfraz, notó que había algo en su bolsillo, metió la mano y vio que era una pequeña medalla, pero no le dio la menor importancia, puesto que solo pensaba en volver a ver a la joven misteriosa.

Llegó la noche, y efectivamente, como todo el mundo esperaba, la joven reapareció con un precioso vestido hecho de luna. Todo el reino se acercó para intentar conocerla, pero ella sólo tenía ojos para el príncipe, aún así, cuando éste, se abrió paso entre la gente para saludarla, ella presa de la vergüenza y el miedo a ser reconocida, volvió a salir corriendo para esconderse en su abrigo de pieles.

El príncipe desesperado, decidió volver a organizar otra fiesta de disfraces, y al igual que pasó con la anterior, cuando fue a ponerse su disfraz, encontró en el bolsillo una pequeña rueca de hilar. Entonces, se dio cuenta que todo tenía relación y que la única tejedora del reino era quien podía poseer algo así.

Lleno de paciencia, esperó que la joven llegara a la fiesta. Ésta no se hizo esperar y apareció con un precioso vestido hecho de estrellas.

El príncipe, esta vez, no dejo que la joven huyera y cogiéndola del brazo, la llevo hasta uno de los jardines que había alrededor. Allí, el joven sacó el anillo de oro que la madre de Diana la había dejado en el cofre, y la confesó que lo había encontrado en el taller donde la chica trabaja tejiendo. Ella muerta de vergüenza, le confesó que estaba locamente enamorada de él, a lo que el príncipe respondió dándole un beso que selló todo el amor que se sentían. Y vivieron felices y comieron perdices.

REFLEXIÓN PERSONAL:

Este cuento es la adaptación que yo he hecho al cuento original de los hermanos Grimm, titulado "Toda clase de pieles".

He realizado la adaptación pensando en niños de 5-6 años, que ya son grandes conocedores de los cuentos de hadas y están muy familiarizados con los reinos, princesas, príncipes...

He mantenido los estereotipos que considero fundamentales del cuento original, como los tres disfraces, el abrigo de piel, el cofre con los regalos de la madre, la figura del rey, la princesa y el príncipe. He sustituido la muerte de la madre, por un abandono del hogar, ya que no siempre las familias monoparentales se deben a la muerte de alguno de los progenitores.

He intentado mantener el contexto del reino, como un lugar fantasioso lleno de magia, al que a los niños les gusta transportarse. Al igual que los conocidos bailes de los cuentos de hadas, aunque le he hecho una pequeña modificación convirtiéndolo en una fiesta de disfraces.

FUENTES CONSULTADAS:

Labajo, MT. Bloque 2 módulo docente Literatura Infantil.
Labajo. MT. Documentación complementaria bloque 1 Literatura Infantil.


Orejas de Mariposa (modificación)

ANÁLISIS CUENTO: OREJAS DE MARIPOSA

Hola a todos, quería presentaros el libro que he escogido para hacer el análisis, se titula "Orejas de mariposa".

Desde que lo descubrí me enamoré de la historia y de Mara, su protagonista, una niña que es capaz de aceptar con una autoestima a prueba de bombas todo lo que se la ponga por delante.

Es un cuento muy tierno, con un mensaje precioso, y que afronta una realidad que se está viviendo en muchas aulas, la existencia de las burlas hacía los demás niños.

FICHA BIBLIOGRÁFICA:

Título: Orejas de mariposa.

Autor: Luisa Aguilar.

Ilustrador: André Neves.

Editorial: SL Kalandraka

Fecha de la primera edición: Ediciones Andalucía, marzo 2008.

Edad en la que me baso en el análisis: 5-6 años.

FORMATO:

El libro cuenta con 32 páginas, las tapas son duras y tiene el tamaño adecuado para el manejo de los niños, las páginas son finas, pero con 6 años son totalmente capaces de pasarlas sin ningún tipo de problema.

Tiene unas ilustraciones muy llamativas, con colores muy vivos y alegres, que invitan a pararte a mirar con detenimiento cada uno de los dibujos que aparecen. No son imágenes estereotipadas y no están encasilladas en representaciones estilo "ficha". Estas ilustraciones proporcionan al niño muchas formas de representar y ver la realidad.



El texto que aparece es breve, ya que el protagonismo en cada hoja es la ilustración, pero forma una rima y tiene un tamaño muy grande y atractivo. Este cuento logra trasmitir de forma muy breve un mensaje muy importante, ya que todas las frases que aparecen tienen el poder de dejarte pensando en lo que has leído.






El cuento lo trabajaría con niños de 5-6 años, porque con esa edad son capaces de comprender e interiorizar lo que esta historia viene a decir. Los niños lo tienen todo en estado puro, incluida la crueldad y se burlan de los demás abiertamente, por ello, es esencial hablar con claridad sobre el tema, con ejemplos, como puede ser este cuento, para que por un lado interioricen qué conductas son inadecuadas y las corrijan de manera natural, y por otro, sean capaces de sentirse fuertes y tengan estrategias para seguir adelante si alguna vez son objeto de burla.

ESTRUCTURA:

El cuento sigue una estructura lineal, ya que desde la primera página te mete de lleno en el tema principal, y sus primeras lineas, dejan claro el planteamiento que va llevando el cuento, el nudo es el alma del libro, donde descubrimos como Mara va defendiéndose de una manera cargada de imaginación de las burlas de sus compañeros, y tiene un final muy sorprendente, ya que nos demuestra que Mara ha conseguido aprender a quererse tal y como es.

El libro es muy adecuado para la edad de 5-6 años, ya que la protagonista de la historia cuenta con una edad similar, por lo que hará que los niños puedan identificarse más aún con ella.

El resto de personales que aparecen en el cuento, como la madre de Mara y los niños, también resultarán familiares a los receptores de la historia, ya que para ellos en esta etapa su mundo se basa en sus familiares, sobre todo su padre y su madre y sus compañeros de clase, con los que comparten su día a día.

PROTAGONISTA:

La protagonista es Mara, la propia editorial nos la describe así: " Mara es especial y nada ni nadie conseguirá restar valor a sus cualidades porque su madre le ha dado la clave para salir airosa de cualquier crítica: autoestima, imaginación y espontaneidad".

Mara es una niña de orejas grandes, larguirucha y que viste con ropa vieja, por ello, es el objeto de burla de sus compañeros de colegio, quienes de manera constante le hacen ser consciente de todos sus defectos. La niña se pone triste por todo lo que dicen de ella y cuando llega a su casa le pregunta a su madre: "Mamá, ¿tú crees que soy una orejotas?".

Ahí es cuando entra en juego, el papel de la madre, que aunque no aparece más que en una página, tiene mucha carga en el cuento, ya que es quien a través del cariño enseña a su hija a querer su cuerpo con imaginación, transformando por medio de historias fantásticas esos aparentes defectos en virtudes.

Mara convertirá sus grandes orejas en orejas de mariposa que pintan de colores las cosas feas: sus viejos zapatos son zapatos viajeros, sus calcetines rotos demuestran que tiene un dedo curioso o sus libros usados han sido acariciados por mil manos más.

TEMA:

Este cuento se divide en dos temas fundamentales: la percepción de uno mismo y las burlas hacía los demás.

En lo referente a la percepción de uno mismo, entramos a desarrollar el concepto de autoestima y autoconcepto que tienen los niños en la etapa de 5-6 años. La autoestima es la percepción valorativa que tenemos de nosotros mismos, de nuestra manera de ser, de quienes somos (quien soy yo) y del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran la propia personalidad. 

La autoestima se aprende, fluctúa y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros padres, maestros, compañeros y las experiencias que vamos viviendo. El nivel de autoestima es responsable de gran parte de los éxitos y fracasos escolares.

Una elevada autoestima, vinculada a un concepto positivo de uno mismo, potenciará la capacidad de la persona para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que un bajo nivel de autoestima enfocará a la persona hacía la derrota y el fracaso.

En el cuento podemos valorar la gran autoestima que tiene Mara, y eso podrá servir de ejemplo a los niños para sobrellevar las críticas o presiones a las que puedan verse a veces sometidos.

El otro tema fundamental que vemos reflejado en el cuento, es el de las burlas hacía los demás. En esta edad los niños todavía son egocéntricos porque aún no tienen la posibilidad de entender el punto de vista de los demás, pero ya son capaces de compartir juegos y juguetes con otros amigos o compañeros. Participan en juegos con otros niños de su misma edad y les gusta su compañía. El juego simbólico, el juego de roles, jugar a hacer de o ser..., es el juego que predomina en esta etapa. Es importante dejar libertad a los niños para que imaginen y creen o recreen situaciones tanto reales como imaginarias. 

Con 5-6 años los niños son cada vez más independientes, pero es normal que en ocasiones muestren ciertas inseguridades ante situaciones o personas desconocidas. Necesitan sentirse importantes para las personas de su entorno y son capaces de reconocer las emociones y sentimientos de los demás. Por lo que el cuento nos ayudará a que comprendan el daño que pueden causar a otros amigos burlándose de ellos.


VALORES: 

Este cuento nos enseña como aprender a aceptarnos tal y como somos, a querernos y a conseguir que no nos afecte lo que los demás piensen, ya que sólo nosotros sabemos cómo somos realmente.

Actualmente vivimos en una sociedad en que todos somos etiquetados por nuestra imagen y todo eso empieza desde que somos pequeños.Los niños necesitan referentes estables que les ayuden a construir su personalidad, su padre y su madres son los referentes más claros, junto con otros familiares y por supuesto su maestro o maestra. Por eso, es nuestra labor como maestros, hacer reflexionar a los más pequeños en el aula, sobre el respeto hacía los demás y trabajar con los niños que todos somos iguales y que lo importante es aprender a conocernos por dentro.

Este libro también nos enseña cómo afrontar lo que los demás piensen, con naturalidad, respeto, imaginación y buenas palabras. Vemos como Mara, aprende a contestar a sus compañeros sin ofensas, ni enfados y no se deja afectar por aquellos que se burlan de ella, simplemente para hacerle daño.

Los niños de 5-6 años, cuentan ya con habilidades sociales que les permiten entender este mensaje y es una edad muy buena para trabajar con ellos desde la naturalidad.

LENGUAJE:

El lenguaje que emplea el cuento es muy claro, fácil de leer, con letras grandes.

Todo el texto conlleva una especie de rima que lo hace aún más atractivo. Perfecto para la edad en la que me baso, ya que es un libro perfecto para que el niño lo comprenda fácilmente a través de la lectura que realice un adulto.

CONCLUSIÓN:

Para terminar mi análisis, os ánimo a que os adentréis en esta maravillosa historia, que la disfrutéis y hagáis participe de ella a los más pequeños, ya que trata de manera clara y con una gran sensibilidad un tema muy oscuro que puede conllevar graves consecuencias.

Os adjunto un enlace de youtube donde podéis ver el cuento completo.

https://www.youtube.com/watch?v=051fVwTM0UM

BIBLIOGRAFÍA:

http://www.psicopedagogia.com/autoestima
http://www.mamapsicologainfantil.com/ninos-y-ninas-de-5-6-anos-como-son/
http://www.casadellibro.com/libro-orejas-de-mariposa/9788496388727/1191811
http://rz100.blogspot.com.es/2015/04/libros-para-educar-en-valores-orejas-de.html


¡Espero que os haya gustado!

Laura